Los mejores colores para dormir bien

¿Tienes pensado pintar tu habitación y todavía no sabes qué tonalidad elegir? Aunque creas  que se trata solo de un tema de gustos, esta elección puede ser más importante de lo que imaginas, y sobre todo en las habitaciones de los más pequeños de la casa, así que presta atención porque te vamos a enseñar cuáles son los mejores colores para dormir bien y por qué.

Los colores han jugado un papel importantísimo a lo largo de la historia de la Humanidad, e incluso han configurado un lenguaje propio en el que cada tonalidad ha tenido un significado diferente en función de la época: el rojo, por ejemplo, se ha asociado tradicionalmente a la pasión pero también a la prohibición y a la guerra; el verde, a la naturaleza, la salud y la vida; el amarillo representa el sol, el optimismo y la calidez, y el azul es el color de la armonía y la confianza.

Los mejores colores para dormir bien

Condiciona el estado anímico

Hay estudios que han demostrado que los colores pueden alterar tu forma de trabajar y tu comportamiento; crear una percepción positiva o negativa de tu entorno; influir en tu estado de ánimo y en tus emociones… así que imagínate de qué manera pueden llegar a condicionar tu descanso y el de tus hijos.

De hecho, tal y como recoge un informe de la Sociedad Española del Sueño uno de los elementos que favorecen que una persona pueda conciliar un sueño reparador es crear un ambiente relajante a la hora de dormir. ¿Cómo? Solo tienes que huir de las decoraciones recargadas y utilizar colores suaves y neutros como tonalidades predominantes en los dormitorios.

Significado de los colores

Pero ¿Qué colores relajantes para dormir tenemos que utilizar? Como hemos mencionado antes, a lo largo de la historia las diferentes tonalidades que conocemos han tenido significados distintos en función de la época, la cultura y los usos y costumbres sociales. Hoy en día, quizá por efecto de la globalización, los diferentes países y culturas han unificado criterios y se puede decir que existe cierta unanimidad a la hora de señalar el significado de cada uno de ellos.

El rojo es uno de los colores cuyo significado apenas ha cambiado con el paso del tiempo: es el color de la sangre y representa excitación, energía, pasión y deseo. El verde representa la esperanza, el crecimiento, lo natural y el equilibrio. El azul es sinónimo de confianza, honestidad, pureza, serenidad e inteligencia. Y el amarillo representa la alegría, la iluminación y el éxito. De esta forma, si nos atenemos a las recomendaciones de la Sociedad Española del Sueño, debes evitar las tonalidades que causan excitación, como el rojo, y apostar por los que transmiten sosiego, es decir, los tonos pastel de azul, verde, amarillo y lila, o los tonos neutros como el blanco.

Para refrendar esta idea, la cadena de hoteles británica Travelodge realizó un estudio entre alrededor de 2.000 personas hace varios años para intentar determinar cuál era el color que más les ayudaba a disfrutar de un sueño reparador.

Habitación azul, sueño más largo

Según ese estudio, las personas que descansaban en un dormitorio azul dormían de media 7 horas y 52 minutos cada noche. ¿Por qué? El color azul se asocia con una sensación de calma y tranquilidad, pero también contribuye a reducir la presión arterial y la frecuencia cardiaca, que son esenciales para conseguir un estado de relajación.

A continuación, las personas que dormían en habitaciones con tonalidades amarillas podían descansar un promedio de 7 horas y 40 minutos porque este color estimula la relajación y crea un ambiente cálido y acogedor que es esencial para descansar, algo muy parecido a lo que sugiere el verde, el tercer color con un mejor promedio de sueño, con 7 horas y 36 minutos. Este particular ranking se completa con los colores anaranjados y gris claro o plateados, que producen efectos similares.

Cuando hayas escogido la tonalidad de azul o el color neutro que más se ajuste a tus gustos y a tu decoración solo tendrás que equipar tu cama y elegir el tamaño ideal para tu colchón:  un colchón 90×190 será suficiente para los niños, ¿y tú eres más de king size? Perfilando estos detalles conseguirás alcanzar un descanso de lo más placentero para toda la familia.

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