Cómo usar unas bombillas vintage para transformar tu decoración

La estética vintage es ya parte de la cultura popular. Retrotrayendo el estilo de distintas épocas pasadas, su capacidad de adaptación no conoce límites y tampoco ventajas. Y es que, además de brindar un punto auténtico y nostálgico allá donde lo apliquemos, artículos como las bombillas vintage son toda una ventaja. Gracias al uso de luces led, tanto en relación al medioambiente como a su menor consumo energético.

Cómo usar unas bombillas vintage para transformar tu decoración

La consolidación del vintage

Hace tiempo que la estética vintage irrumpió en el mundo para enamorarnos con ese olor a nuevo que a veces mana de lo nostálgico. Con ella, no sólo la moda involucionó en el buen sentido para contentarnos, sino que lo vintage se consolidó como un estilo que casa con todo. Tanto si se aborda en grandes dimensiones, bañándolo todo de un ambiente retro, como si se dosifica en pequeños detalles que marcan la diferencia.

Pero, ¿cuál es la medida justa para cada caso? Echando un vistazo a estas bombillas vintage, es fácil comprender que no de los puntos fuertes de la estética vintage es su adaptabilidad y sutilidad. Amoldándose a cualquiera que sea el estilo de su entorno, e infiltrándose sin ser apenas percibida, mostrando el destello de su autenticidad de vez en cuando, si se enmarca y destaca en la escenografía idónea.

Así funciona el estilo vintage

Aunque el estilo vintage como tal haga referencia a la recuperación de las tendencias en decoración y moda de los años ’20, la realidad es que su alcance temporal es cada vez más amplio. En ese sentido, hoy día puede considerarse vintage tanto un mueble del siglo XVIII, como de los años ’60 e incluso ya principios de los 2000. Razón por la que su margen permite múltiples temáticas y ambientes decorativos donde sea.

Además, dada su capacidad para extraer material de todas las épocas, su atractivo persuade tanto a neófitos como a nostálgicos. Es decir, individuos que, por su edad, jamás han convivido con, por ejemplo, una televisión sin mando a distancia, pero que se sienten igual de hipnotizados por algo novedosamente antiguo como quienes sí lo hicieron y es ya parte de su memoria y vínculo emocional e histórico.

En general, cabe decir que todo objeto vintage remite a un elemento afortunadamente eternizado. Una suerte de objeto decorativo que retrotrae historias y misterios que sólo lo que perdura sabe difundir. Por eso, y si escogemos b bien cómo decorar, sólo basta un pequeño y auténtico detalle para bañar de otra luz el espacio que habitamos en el hogar. En este caso, un objetivo literal, pero con las ventajas de la modernidad.

¿Qué tienen de maravilloso las bombillas vintage?

La función de Una bombilla vintage no es otra que imitar el diseño de las antiguas bombillas de filamento incandescente. Esta vez, sin embargo, sin los problemas que conllevaban los viejos modelos —su corta durabilidad y exceso de consumo—, gracias al uso de luces led para economizar su uso. Por supuesto, además de ser de utilidad no sólo como decoración, sino también como luz general tanto exterior como interior.

Pese a su homenaje a un tipo de bombilla cuyo uso cayó en picado pasados los 2000, las bombillas vintage lucen irónicamente modernas en cualquier espacio. Dada la tendencia a adoptar una estética pasada, su aplicación ha encauzado la asimilación de otras estéticas decorativas como el estilo de decoración industrial. Donde destacan la presencia del hierro pintado de negro y la madera para surtir efecto.

No obstante, las bombillas vintage son también perfectas tanto para habitaciones infantiles como juveniles. Su popularidad ha hecho que presenciarlas en espacios de lo más opuestos no sea nada extraño, sino más bien un original acierto. Sea a causa de la calidez de su luz que emana tranquilidad, calma y recogimiento. Bien por su aspecto único que consigue maravillar a todo espectador sin importar la edad.

Ahorro de energía y un estilo diferenciado

Como se ha mencionado, una de las principales ventajas de las bombillas vintage con luces de led como las que ofrece Byverd Leds es su menor uso de energía. Pudiendo ahorrar un 80% en el gasto de consumo eléctrico gracias a su menor potencia, pero también menor impacto medioambiental. Y es que, es por ese mismo bajo consumo que nos permite producir menos contaminación lumínica y ambiental donde se instalen.

Asimismo, y junto a sus ventajas medioambientales y energéticas, no puede obviarse su principal atractivo: la estética. Y es que el aspecto único de las bombillas vintage otorga personalidad al espacio donde las colocamos. Con diseños en globo y claridades en ámbar que atraerán la atención de muchos al percibirlas. De nuevo, ese toque distintivo que mejora la escenografía de nuestro hogar.

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