
Para los más pequeños estos fantasmitas resultan graciosos, les podemos pintar incluso una boca sonriente, o utilizar cartulinas de colores, así seguro que ya no les tienen miedo. Podréis hacer una bonita guirnalda para decorar la habitación o el aula del colegio.
Tenéis las plantillas de los fantasmas y las instrucciones aquí:













